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abril 10, 2015 9 min para leer

El desafío de Rand Paul

Categoría : Actualidad

El pasado 7 de abril el Senador Republicano por Kentucky, Rand Paul anunció su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos en 2016. Y si bien era algo que buena parte de los analistas políticos esperaban, podría decirse que el anuncio llego para contribuir a una interesante contienda en las primarias para definir el candidato del partido republicano que enfrentará (muy probablemente) a Hillary Clinton en la carrera por la oficina oval. Paul es un candidato bastante peculiar, ¿Cómo catalogarlo? Parece una tarea complicada, así que antes de analizar sus posiciones en diversos asuntos me parece pertinente conocer un poco más de él.

Rand Paul tiene 52 años, es oftalmólogo de profesión y actualmente ocupa el cargo de Senador desde 2011. Es importante destacar que el término que está ejerciendo en este momento es su primero. Parece un poco inverosímil, en particular en la política electoral norteamericana que un Senador ‘novato’ con relativamente poca experiencia política aspire a dirigir a los Estados Unidos. Rand Paul llego al Congreso en 2010 con bastante popularidad producto del movimiento conservador conocido como Tea Party y desafiando buena parte de las ‘cánones políticos’ del Partido Republicano en materia de defensa y política exterior. Esa popularidad, producto del descontento de un sector de los estadounidenses con el tamaño, alcance e intervención del estado le permitió ganar las elecciones primarias por la nominación republicana derrotando nada más y nada menos que al ex Secretario de Estado de Kentucky, Trey Grayson; y en las elecciones generales al Procurador General del estado de Kentucky, Jack Conway. En ambos casos parecía que Paul podía ser el candidato menos favorecido por las encuestas y quizá con menos oportunidades de ganar, pero ingreso oficialmente al cargo en enero de 2011.

¿Será posible que al igual que con su campaña para Senador, Rand Paul tenga chances legítimas de ser el 45° Presidente a pesar de sus ‘escasas posibilidades iniciales’? El tiempo evidentemente demostrara si es así, pero lo cierto es que el panorama político en el partido republicano puede parecer extremadamente complejo y abierto, pero podría no ser el caso y convertirse en una contienda entre dos. Y por lo menos como están las cosas en este momento Paul podría no tener lo necesario para obtener la nominación. La caracterización de Rand Paul como un candidato de una ‘facción’ hecha por Nate Cohn no solo es acertada sino que demuestra la dificultad del camino por venir.

Rand Paul si quiere llegar a la presidencia. Por más inevitables que puedan parecer las comparaciones con su padre, Ron Paul, sus campañas son extremadamente diferentes.

Ahora bien a que ‘facción’ pertenece Rand Paul parece ser una pregunta más bien difícil de responder. ¿Es libertario? ¿Hace parte del Tea Party? ¿Es un conservador evangélico? Pienso que la respuesta es que en este momento se encuentra tratando de formar una coalición lo suficientemente amplia para incorporar a dichos sectores sin renunciar a sus ideas fundamentales y a sus aspiraciones programáticas. El desafío para Paul es poder convertirse en el candidato que cumpla la mayoría de expectativas posibles para la diversidad de electores en un partido republicano muy dividido, similar al partido demócrata en la década de 1980. Pero creo que puedo afirmar con certeza que Rand Paul no es un libertario stricto sensu, y aunque eso pueda parecer una afirmación atrevida pienso que es así por la misma naturaleza de sus aspiraciones. Rand Paul aspira ser Presidente, no un académico o generador de pensamiento en pos de la filosofía libertaria. Paul se encuentra en una batalla política y precisamente por esto debe hacer concesiones, debe alivianar sus posturas para atraer al electorado y debe aceptar que quizá con una plataforma más ‘moderada’ sus chances de convertirse en Presidente pueden incrementar incluso exponencialmente.

Es bueno entender que si bien en sus orígenes podría pensarse que Rand Paul es libertario no creo que sea muy apropiado asignarle la etiqueta del ‘candidato libertario’ a la presidencia. Y existe una razón fundamental para ello, Rand Paul si quiere llegar a la presidencia. Por más inevitables que puedan parecer las comparaciones con su padre, Ron Paul, sus campañas son extremadamente diferentes. Tratar de analizar sus oportunidades basándose en la premisa que llevan el mismo apellido puede ser un error craso. La campaña de Ron Paul, al menos desde mi perspectiva, era una campaña de protesta. Él quería demostrar todo lo mal que existía con la política norteamericana, quería demostrar que los otros candidatos republicanos no tenían el suficiente conocimiento de la acción humana para llegar al poder, que tenían intereses oscuros y su intención de ser presidente fue un grito desesperado por demostrar que no había diferencia alguna entre los republicanos y los demócratas; quería dejar claro que eran intervencionistas militar y económicamente, que no defendían las libertades individuales y que podía plantarse frente a ellos y hacer que las personas tomaran consciencia de su voto y de los candidatos disponibles.

Ron Paul si era un candidato con un nicho muy definido. Era un libertario hardcore, que apeló al voto de los jóvenes y de aquellos cansados el gasto militar y la intromisión del gobierno en la vida de los ciudadanos. Todos sabíamos, incluso Ron Paul, que por más deseo que existiera de convertirse en presidente era un deseo lejano y que de haber ganado hubiera tenido días muy difíciles tratando de implementar sus políticas. Ron y Rand Paul sin embargo si se parecen en algo, ambos son ‘candidatos de ideas’ y ambos quieren (o quisieron) apelar a los votantes con ideas renovadoras y en algunos casos políticamente incorrectas. Pero son distintos y sus intenciones son diferentes, muchos de los seguidores de Ron Paul en 2012 quizá apoyen la candidatura de su hijo en las próximas elecciones y quizá deban enfrentarse a una versión 2.0 más moderada de aquella que expuso Ron Paul en las últimas dos elecciones presidenciales.

No lo veo como un ‘candidato libertario’ lo veo como una oportunidad de iniciar un camino que lleve a candidatos con ideales ‘más duros’ en el futuro; por algún lado se debe empezar.

¿Entonces cómo catalogar la candidatura de Rand Paul? Es difícil. Sin duda buena parte de su plataforma podría catalogarse como libertaria pero no en su totalidad. No es el candidato del Tea Party, ya que esas banderas recaen en Ted Cruz. No es el candidato de los latinos, ese es Marco Rubio. Tampoco es el candidato de las mayorías corporativistas y las élites republicanas, ese parece ser Jeb Bush. Pero queda bastante y salvo el último grupo enunciado, Rand Paul puede obtener seguidores de todos los demás, incluso si juega sus cartas bien puede obtener el apoyo de los grupos conservadores religiosos y evangelistas. ¿Cómo lograrlo? Regresando a lo que en política estadounidense se conoce como ‘layered cake federalism’ (federalismo de torta por pisos). Paul quiere quitarle mucho poder al estado federal en poder del ejecutivo, quiere que los estados puedan decidir frente a la mayoría de temas espinosos, como la legalización de las drogas, el matrimonio homosexual y el aborto. Esta idea puede atraer a muchos decepcionados con el actual ‘marble cake federalism’ (federalismo de bizcocho de mármol) en donde el ejecutivo tiene mucha más injerencia en las decisiones, que se toman a nivel federal y deben ser implementadas en los estados.

Rand Paul parece ser un candidato con una plataforma muy amplia, y eso puede ser útil en estas etapas iniciales de la carrera presidencial; si juega bien sus cartas puede llegar con oportunidades a las primarias. Lo cierto del caso es que uno de sus mayores fuertes es el detalle de su plan presupuestario. En él, como lo ha hecho en los últimos cuatro años, ilustra con lujo de detalles sus recortes en el gasto federal. Y este es un punto a favor de la idea de ‘candidato libertario’ aunque más exactamente podría ser considerado un ‘conservador fiscal’. Sin embargo la diferencia entre los presupuestos de otros candidatos republicanos y el suyo es prácticamente la misma que existe entre el de ellos y el de los republicanos. Me explico, Paul plantea un recorte del gasto estatal a un nivel de 16.4% del PIB para 2023, Paul Ryan por su parte propone un nivel de 19.1% y estimaciones sugieren que el nivel de gasto bajo los demócratas permanecería en un 21.9%. Así que la diferencia entre republicanos y demócratas parece ser la misma que entre republicanos y Rand Paul. Todo parece indicar que la idea de montar un programa amplio y una reducción del gasto público puede atraer a varios votantes hacia su campaña.

Puede sin duda convertirse en un dolor de cabeza para las élites republicanas y en el proceso consolidar las bases libertarias y los defensores de un gobierno pequeño y defensor de la libertad en el proceso. No lo veo como un ‘candidato libertario’ lo veo como una oportunidad de iniciar un camino que lleve a candidatos con ideales ‘más duros’ en el futuro; por algún lado se debe empezar. No hay que olvidar que es una contienda política, y como tal hay que aceptar ciertas concesiones y moderaciones en favor de un objetivo. Pero creo que Rand Paul puede moldear el panorama de las elecciones a su favor con una buena exposición mediática y una masificación de sus ideas, algo que en pleno siglo 21 no debe ser un problema con tantos canales disponibles. Hacer de Rand Paul un candidato ‘viral’ es la mejor forma de fortalecer sus chances de ganar las primarias, utilizará como su padre tácticas de financiamiento modernas y poco ortodoxas, mediante crowdfunding y donaciones pequeñas en línea. El panorama queda sentado, el desafío no es para nada simple. Conciliar con los libertarios que son tan inflexibles, que se pelean entre ellos constantemente, no será tarea fácil. Quizá por eso la etiqueta de ‘candidato libertario’ no sea la correcta porque en mi opinión parece hasta un oxímoron, pero lo cierto es que con una estrategia definida puede poner en práctica algunos de las recomendaciones producto del análisis académico del libertarismo y la escuela austriaca y yo por lo menos estoy dispuesto a tomar el riesgo de ver qué pasa, en algunas materias difiero con Rand Paul pero me parece que es muy valiosa la tarea que puede (y quiere) realizar.

 


Imágen: Ron Paul & Rand Paul | Gage Skidmore

Licenciada bajo Creative Commons (CC BY-SA 2.0)

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